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Cronología en el
contexto cultural argentino
Jorge Eduardo
Padula Perkins
Las referencias a José Hernández
han estado siempre vinculadas al protagonista de su máxima
obra poética. Tanto es así que al informar
sobre su fallecimiento un diario de La Plata titulaba: "Ha
muerto el senador Martín Fierro".
Esto es así debido a que "ha
sido el más grande cultor de la poesía gauchesca,
y su Martín Fierro está considerado por muchos
críticos como la obra maestra de la literatura argentina"
(Loprete 418). Hernández resume, en efecto, enseñanzas,
saberes, reflexiones, vivencias, sentimientos, emociones,
razonamientos, deducciones y conclusiones del pensamiento
del hombre común de su época y lugar, al punto
que constituye para algunos un compendio de características
cuasi filosóficas.
En este sentido Hernández no solamente
a sido un pensador social y político, sino también
un hábil recopilador de la sabiduría popular.
Pero Hernández no limitó su
actividad a las letras, ni restringió su pluma a
la poesía. Se forjó en las faenas camperas,
tomó las armas, fue oficial de la contaduría
de la Confederación, taquígrafo del Senado
en Paraná, secretario privado del general Pedernera
durante su vicepresidencia, ministro del gobernador correntino
Evaristo López, librero, impresor, legislador bonaerense
en ambas Cámaras y fecundo periodista.
Martínez Estrada sintetiza su personalidad
señalando que "Hernández es cuatro cosas,
por la naturaleza de su ser, de su carácter: militar,
periodista, político y poeta. Las cuatro manifestaciones
activas de su psique corresponden a un mismo tipo extravertido,
y tres, —militar, periodista y político—
por igual al combatiente" (48).
Los escritores y "el escrito"
* Rivera señala que "José
Hernández puede servir muy bien como paradigma del
escritor en el que militancia política, estilo de
vida, quehacer periodístico y creación literaria
forman todavía un sistema perfectamente coherente
y solidario, pero en el que la "faena de la pluma"
(inclusive el oficio abundantemente ejercido) tiene un peso
especifico aun relativo desde el punto de vista de la creación
de medios materiales de subsistencia, acaso por el signo
mismo con que son asumidas esas faenas" (326)
* Siguiendo a Loprete (122-4) podemos sintetizar
algunos de los pensamientos críticos más destacados
sobre el Martín Fierro:
* Leopoldo Lugones y Ricardo Rojas fueron
los críticos argentinos que revalorizaron el poema
ante la opinión pública, y lo convirtieron
en materia de interés académico y universitario.
* Lugones, en El Payador (1916), lo elevó
en su jerarquía artística, si bien intentó
vanamente considerarlo como epopeya, al modo de los clásicos,
quizás llevado por un honrado interés argentinista
de situar al poema dentro de la gran línea universal
de poemas épicos, desde los tiempos homéricos.
* Rojas (Los gauchescos), por su parte,
fue el maestro que lo llevó a la cátedra universitaria.
A partir de este ejemplo, el Martín Fierro ha sido
objeto de permanente estudio en los centros universitarios
de la Argentina, de América y de Europa.
* Jorge Luis Borges (El Martín Fierro,
1953) le ha dedicado interesantes meditaciones, ha reconocido
aspectos inadvertidos del poema, pero lo ha incluido sorpresivamente,
con una tesis peculiar, dentro del género novelesco:
el Martín Fierro sería, para él, una
novela en verso.
* Ezequiel Martínez Estrada (Muerte
y transfiguración de Martín Fierro, 1948),
ha efectuado un valioso y profundo análisis, aunque
discutido en algunos aspectos, adentrándose en interpretaciones
psicológicas y sociológicas del autor y de
la realidad argentina, a través del texto mismo del
poema.
* Angel H. Azeves (La elaboración
literaria del "Martín Fierro", 1960), ha
examinado con minuciosidad y certera técnica crítica,
las fuentes del poema y sus relaciones con lo folklórico,
lo gauchesco, la poesía tradicional española
y americana y el movimiento romántico de la época.
* Eleuterio F. Tiscornia (en sus ediciones
anotadas y en La lengua del Martín Fierro, 1930)
ha especializado su interés en la lengua del poema,
reconociendo los antecedentes, en la poesía americana
y española, del vocabulario y las expresiones del
poema, aunque con una insistente preocupación por
enraizar la obra dentro de la tradición clásica
española.
* En cuanto al propio Hernández,
nos ha dejado en el producto mismo, y en su correspondencia,
irrefutables testimonios de que el poema tenía una
intencionalidad social:
"Yo he conocido cantores
que era un gusto el escuchar;
mas no quieren opinar
y se divierten cantando;
pero yo canto opinando
que es mi modo de cantar".
* Más explícito e incontrovertible
aparece este designio de Hernández en una famosa
carta a José Zolio Miguens, que precedió a
la primer edición, en la cual dice: "No le niegue
su protección (al poema), Ud. que conoce bien todos
los abusos y todas las desgracias de que es víctima
esa clase desheredada de nuestro país".
* El Martín Fierro es la obra de
la literatura argentina que más estudios ha provocado,
y al mismo tiempo, es la obra que más ediciones y
más traducciones en lenguas extranjeras ha motivado.
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